Lactancia

Tal vez deseas dar el pecho porque sabes que es lo mejor; tal vez deseas amamantar porque te parece lo más natural. Independientemente de tu motivación, la lactancia materna es buena para ti, y es indiscutiblemente buena para el bebé.



Las Diez Claves de la Lactancia Materna

1. Amamanta pronto, cuanto antes, mejor. La mayoría de los bebés están dispuestos a mamar durante la primera hora después del parto, cuando el instinto de succión es muy intenso. Amamantar precozmente facilita la correcta colocación al pecho.

2. Ofrece el pecho a menudo día y noche. Hazte a la idea de que pasarás mucho tiempo amamantando a tu bebé durante estas primeras semanas. Un recién nacido normalmente mama entre 8 y 12 veces en 24 horas. No mires el reloj y dale el pecho cada vez que busque o llore, sin esperar a que "le toque". Así establecerás un buen suministro de leche.

3. Asegúrate de que el bebé succiona eficazmente y en la postura correcta.

4. Permite que el bebé mame del primer pecho todo lo que desee, hasta que lo suelte. Después ofrécele el otro. Unas veces lo querrá, otras no. Así el bebé tomará la leche que se produce al final de la toma, rica en grasa y calorías, y se sentirá satisfecho.

5. Cuanto más mama el bebé, más leche produce la madre. Es importante respetar el equilibrio natural y dejar que el bebé marque las pautas, mamando a demanda. No es necesario sentir el pecho lleno; la leche se produce principalmente durante la toma gracias a la succión del bebé.

6. Evita los biberones "de ayuda" y de suero glucosado. La leche artificial y el suero llenan al bebé y minan su interés por mamar, entonces el bebé succiona menos y la madre produce menos leche.

7. Evita el chupete, al menos durante las primeras semanas, hasta que la lactancia esté bien establecida. Un recién nacido ha de aprender bien cómo mamar del pecho, y tetinas artificiales como el biberón o el chupete pueden dificultar este aprendizaje.

8. Recuerda que un bebé también mama por razones diferentes al hambre, como por necesidad de succión o de consuelo. Ofrecerle el pecho es la forma más rápida de calmar a tu bebé.

9. Cuídate. Necesitas encontrar momentos de descanso y centrar tu atención más en el bebé que en otras tareas. Solicita ayuda de los tuyos.

10. Busca apoyo. La mayoría de mujeres que no pueden amamantar es porque carecen de la información o apoyo necesarios. 




¿Qué deberíamos hacer para prepararnos mentalmente? hablar con amigas o familiares que disfruten o hayan disfrutado de la lactancia. Leer sobre el tema. Acudir a algún grupo de apoyo a la lactancia: las embarazadas son siempre bienvenidas! y, aunque sólo escuches relajadamente, seguro que descubrirás trucos y consejos útiles. Pero, sobre todo, lo que hace falta para ser una madre lactante es darse cuenta de que ya lo es.

Todo el mundo querrá ayudarte para amamantar a tu bebé. Las empresas fabricantes de leche de fórmula, de puericultura, de sacaleches, de alimentación infantil, de aceites y cremas; tu familia, amigos, sitios web, autores varios... Todos tienen diferentes estilos y niveles de conocimiento. Casi todos tienen buenas intenciones y desearán ayudarte a dar de mamar con éxito (con la notable excepción de los que reciben fondos de los fabricantes de fórmula, que pretenden otra cosa). 

Pero las empresas ponen ante todo sus objetivos, las amigas creen que su experiencia refleja lo que siempre ocurre, no todos los "expertos" lo son y no todos los sitios web ni libros serán de tu estilo. 

Ginecólogos, comadronas, enfermeras del hospital, pediatras... no siempre tienen formación actualizada en lactancia. 

Las asesoras de lactancia que encontrarás en los grupos de apoyo suelen ser madres con experiencia en lactancia y están debidamente formadas para resolver dudas y problemas técnicos.

Las consultoras certificadas (IBCLC) pueden ofrecer ayuda en situaciones más delicadas o especiales. 

Las Doulas tenemos una formación básica en lactancia, y algunas contamos con formación adicional, con lo que podemos acercarnos al domicilio de la madre en el posparto inmediato, momento en que pueden surgir dudas y ser necesario apoyo, estímulo y/o resolución de problemas concretos. 

Las Doulas son expertas en la comprensión de las implicaciones emocionales de la lactancia. Porque la lactancia materna no es solo la teta, la succión, el tiempo de las tomas, también es la soledad y la carga, es el bebé que nos devora, es un vaciarse en el otro, un darse completamente al otro, que no para todas las mujeres está exento de conflicto. (Nuria Otero y Susana Prieto Mori, La Maternidad Acompañada)




Si crees que te iría bien una consulta individualizada en el domicilio, ponte en contacto conmigo.


¡Y feliz lactancia!