El papel de la Doula


Cualquier cambio, por pequeño que sea, implica siempre un esfuerzo pero ninguno te sacude tanto como el de convertirte en madre. Muchas veces, las nuevas madres no cuentan durante el embarazo o en el parto y posparto con el apoyo emocional para hacer frente a todo el cúmulo de emociones y cambios a los que se ha de enfrentar. La familia y los amigos esperan que la mamá esté radiante y feliz cuando muchas veces está agobiada, con incertidumbres y dudas. En este punto, por ejemplo, es donde surge la figura de la Doula. 




Hace unas semanas me hicieron esta entrevista, os la comparto!


¿En qué consiste el trabajo de doula?

Las Doulas somos mujeres que acompañamos a otras mujeres en su maternidad (embarazo, parto y posparto), a lo largo de todos o algunos de estos procesos. Aunque vale la pena comentar que algunas Doulas además acompañamos la preconcepción, la (in)fertilidad, procesos de adopción, la pérdida gestacional o perinatal y su duelo… ya que, en definitiva, éstos son parte de la propia maternidad. Y acompañamos brindando apoyo y soporte emocional, y ofreciendo información cuando es requerida; eso sí, siempre de modo complementario al del profesional sanitario (ginecólogo, matrona) que esté atendiendo a la mujer, ya que nosotras no ejercemos funciones clínicas y ni mucho menos tomamos decisiones médicas (pero sí que tenemos la formación e información básica y necesaria para detectar la posibilidad de derivar a otros profesionales especializados, si se da el caso).



¿Cuál es vuestro papel en la fase de embarazo?

En el embarazo podemos informar y servir de guía para encontrar la opción de parto que más convenga a la mujer, (parto en casa, hospital público, clínica privada, casa de nacimientos). Podemos acompañar a la madre a las visitas prenatales si lo desea, darle asistencia práctica de cara a los preparativos del parto, compartir con ella el Plan de Parto (o ayudarle a hacerlo), la animamos a confiar en su cuerpo, contribuímos a que ella y muchas veces, por consiguiente, la pareja, estén lo más relajados posible. De hecho, la importancia del trabajo de la Doula en el embarazo ha sido incluso estudiada científicamente: diversos estudios apuntan que las embarazadas que han vivido su embarazo junto a la figura de la Doula sufren menos cesáreas, su trabajo de parto es menor y muchas, dan a luz sin epidural.



¿Y en el parto y posparto?

En el parto, permanecemos al lado de la madre todo el tiempo con discreción, manteniéndonos atenta a sus necesidades y apoyándola en lo físico, si lo necesita, y acompañándola en lo emocional, hasta que concluye el nacimiento. El objetivo diría que es que la mamá tenga el mejor recuerdo posible de ese día. Porque, en definitiva, el parto es algo que nunca se olvida.

En el posparto, la acompañamos en su casa, visitándola con la frecuencia que sea acordada. Nos ocupamos del estado de la madre y de todo lo que pueda sostenerla y apoyarla.

La verdad es que casi siempre, la madre tiene en sí misma los recursos personales y capacidades necesarias para criar al recién nacido, pero a veces la intensidad de la experiencia, el cansancio y las interferencias del entorno dificultan que pueda oír su propia voz; entonces, la principal tarea de la doula es la de escuchar y dar valor a sus estados emocionales, reconocer y fortalecer las capacidades innatas de la madre para que ella misma pueda escucharse y emprender sus búsquedas personales con contención suficiente, con confianza y con alegría.



¿Cómo se debe elegir a una doula?¿ A dónde debe dirigirse una mamá para escoger a una doula?

La elección de la Doula debe hacerse con calma y dedicación, sobre todo si se trata de acompañar en el parto. Cuando me contacta una mujer, siempre le digo que puede entrevistarse con cuantas doulas desee, hasta que encuentre la que mejor se adapte a sus necesidades, o simplemente, la que con mejor feeling tiene. No se debe olvidar que la Doula no es alguien más del equipo humano que atenderá a la madre durante las horas del parto, sino una persona que va a acompañarla durante un tiempo intenso y delicado, con quien se establece un vínculo emocional.

Actualmente existen varias asociaciones y grupos y listados de Doulas en internet, muchas mujeres contactan a través de estos, otras tantas, por el boca-oreja. Si ya has hecho algún acompañamiento, y la mamá ha quedado contenta, es fácil que te recomiende a sus amigas. Y también las hay que colaboran en centros maternales, grupos de madres, y con otros profesionales. En realidad, cada vez somos más, y más conocidas, y ya no resulta tan difícil encontrarnos como hace unos años.

Una vez escogida la doula, en el primer encuentro, cuando se acuerda servicio, Mamá y Doula exponemos todas las dudas, inquietudes, posibilidades y opciones, y compartimos la información que pueda facilitarnos el trabajo. Cada Doula tenemos establecidas unas formas de trabajo y unos honorarios, que pactamos en cada caso con cada mujer. Por ejemplo, en Doulas Barcelona procedemos así:


• Para el servicio de acompañamiento al parto: dos encuentros prenatales personales con la mujer, y disponibilidad telefónica durante las últimas semanas del embarazo. Acompañamiento desde el inicio del trabajo de parto, y hasta el nacimiento. Una visita de posparto immediato (dentro de las 24-48 primeras horas)

• Para el servicio de acompañamiento al posparto: incluye igualmente un encuentro prenatal, o más si fueran acordados, y un acompañamiento personal desde las primeras horas del nacimiento, en hospital y luego en casa, durante los primeras dos semanas aproximadamente. La frecuencia y la duración de los encuentros formarán parte también de los acuerdos entre la doula y la madre, y dependerán de las necesidades de cada caso particular.
Algunas doulas ofrecen la opción de cubrir un número de horas determinado de antemano, con precios especiales.


¿Cuál es la situación actual de la formación en una doula? ¿Hay una formación reglada?

Pues lo cierto es que no hay formación reglada por el momento, aunque desde la Asociación Española de Doulas y otros grupos estamos trabajando en ello, empezando por aunar criterios de lo que somos, (y no somos), lo que hacemos (y no hacemos) y lo que debe constar (y no constar) en una formación de Doula. Básica y fundamentalmente la Doula debería recibir el conocimiento y la comprensión de las diversas etapas maternales para acompañarlas de modo adecuado. Por esto es necesario que las doulas nos formemos sobre fisiología y anatomía de la mujer, sobre las emociones que la embargan y las características sociológicas que la rodean. Sin embargo, más allá de la formación teórica, es necesario un continuo trabajo personal de manera que el acompañamiento no sea sólo “un trabajo”, sino también una actitud, una manera de comprender, respetar y estar al lado de las mujeres, y sus bebés.


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Gracias Xavier!