La Doula en el Hospital


Las Doulas acompañamos el parto en el hospital, ya sea natural, medicalizado o incluso en cesáreas. 

Existen estudios que demuestran que el apoyo emocional de la doula a la familia tiene beneficios durante el parto, tales como reducción en un 50% de cesáreas, un 40% en uso de fórceps, un 60% del uso de epidural o que acorta en un 25% la duración de los partos. Todo esto, por supuesto, como complemento a una buena asistencia sanitaria (“A Doula Makes the Difference” por Nugent, Mothering Magazine, March-April 1998).

Y la OMS también se pronuncia sobre el impacto y los beneficios del acompañamiento contínuo durante el proceso del parto: un comentario de Amorim MMR y Katz L sobre una revisión de estudios realizados al respecto por la Cochrane.

Continuous support for women during childbirth; RHL, the WHO Reproductive Health Library/ Mayo de 2012.





Ahora bien, el sistema de atención al parto en los hospitales de Cataluña no reconoce, hoy por hoy, la figura y la tarea de la doula, aunque su conocimiento se va extendiendo y depende, en gran medida, de cada equipo médico concreto que sea mejor o peor aceptada. Cada centro hospitalario, además, se rige por su propio protocolo y se puede acoger al estricto cumplimiento de esa normativa.

El sistema de atención al parto de los hospitales en Cataluña suele admitir un único acompañante que elige la madre, sin especificar el vínculo entre ambos. La rigidez o flexibilidad de esa norma depende de cada centro hospitalario, habiendo algunos que se limitan a aceptar solo un acompañante (en tal caso, la madre debe elegir), y otros centros que aceptan la compañía de más de una persona, mientras el proceso se desarrolle favorablemente. 

Es importante informarse de antemano acerca del protocolo de cada hospital, para poder prever varias posibilidades: no es recomendable añadir el estrés de ese tipo de decisiones en el último momento.

Y una vez dicho esto, estas son algunas de las cosas que solemos hacer cuando acompañamos en el Hospital:

- Cuidamos de la mamá tanto a nivel físico (hacemos masajes, sugerimos cambios de posición, ejercicios de relajación, trabajo corporal, etc) como emocional.

- Estamos en casa con la mamá durante la primera fase de la dilatación, obteniendo así el máximo de intimidad que proporciona la dilatación en casa, y ayudándole a decidir cuándo quiere ir al Hospital, etc.

- En el momento de dirigirnos al Hospital, la acompañamos y seguimos ofreciendo atención y cuidado durante el trayecto, y una vez allí. Es realmente tranquilizador saber que alguien va estar cuidando de la mamá y de la pareja tanto en casa como en el Hospital, y es muy útil de cara a la admisión/ingreso.

- Intentamos ganarnos al equipo médico: creamos alianzas, jamás enemigos! Primeramente nos aseguramos de que la enfermera esté de nuestro lado. Si aún así no lo conseguimos, tratamos de conseguir una más agradable. ¿Qué hacemos para caerlas bien? Ayudarlas en el trabajo "sucio": cambiamos las compresas, traemos otra manta, le damos otra bebida, la ayudamos a ir y volver del cuarto de baño... contribuímos a que la dada de alta sea más rápida. Reajustamos las correas de los monitores si se caen. Y un largo etc. En definitiva: solucionamos "problemas" sencillos que normalmente serían cosa de las enfermeras, así ellas se pueden ocupar de cosas más importantes :-)

- Traducimos "médico-español/español-médico". Ayudamos a que la mamá dé su consentimiento informado, o se niegue, haciendo las preguntas clave e instando, de manera no conflictiva (siempre!), a que le den más información.

- Memorizamos y repetimos.  ¿Plan de parto? Sí, tratamos de recordárselo a la mamá y a la pareja, y tratamos que se siga lo máximo posible.

- Controlamos lo que entra. Nos aseguramos de que la mamá esté comiendo y bebiendo todo lo que necesita para estar bien hidratada y con fuerzas. También nos ocupamos de que la pareja también lo haga! Esto es importante, pues olvidarse de comer o beber durante el parto puede propiciar bajón de energía, y ralentizar la dilatación... 

- Controlamos lo que sale. No sólo observamos la cantidad de líquidos que está tomando, también si orina, cantidad, frecuencia. E informamos al médico o comadrona. Esto podría ayudar a evitar una vía intravenosa, si la mamá no la desea. También estamos atentas a otros fluidos corporales. Cada vez que cambiamos una compresa, observamos si hay sangre o líquido amniótico, los cuales le dan más información que proporcionar al equipo médico. Cuanta más información tengamos para ellos, ¡más confianza tendrán éstos en la mamá!

- Tomamos fotos. Si hay una cámara de fotos o de vídeo por ahí, puedes apostar por que vayamos a realizar algunas fotografías del nacimiento (si los papis lo desean, por supuesto!). 

- Hacemos  guardia. A veces, sobre todo en partos largos, la pareja necesita dormir para estar fresca y atenta durante el nacimiento. Las mamás no quieren un compañero que se ha dormido, y que se pierde el nacimiento! A veces simplemente necesitan dar un paseo por el pasillo, ir a tomar el aire y reencontrarse, con calma. Y la Doula va a permanecer con ella, en todo momento, sin cambiar de turno.

- Mimamos a la mamá. Después del nacimiento, mientras la comadrona realiza los cuidados iniciales vitales para el bebé, y al papi se le cae la baba, o está llamando a la familia, la Doula puede ayudar a la madre a entrar y salir de la ducha, ponerse ropa y compresas limpias, puede prepararle una cama agradable y cómoda, y cepillarle el pelo... Así la mamá se siente limpia y confortable cuando se desliza entre las sábanas, lista para dedicarse por entero a su bebé. 

- Formamos un equipo. Ayudamos al papi, ese miembro “extraño”, a encontrar su lugar en el gran evento del nacimiento. Nos aseguramos de que no cargue con el trabajo duro, cansado y poco gratificante... como muchas veces suele ocurrir. Le preguntamos por sus expectativas tanto como por las de la madre. De hecho,  todo lo que la Doula puede hacer en esta lista, es intercambiable con él. Para que así podamos formar un equipo de apoyo sin roces, y que todas las necesidades de la mamá y el papá sean satisfechas.